martes, 10 de febrero de 2009

Háblame de sexo, si quieres (sólo quería un título llamativo)


Hasta ahora me había negado a escribir en mi blog sobre política porque francamente es difícil complacer a todos sobre este tema y ya bastante hostil se encuentra mi entorno como para también animarme a contaminar este espacio que cada vez que abro solo me llena de satisfacciones. Peeero... saturada como lo estoy ha llegado el momento de publicar.

Resulta que el bombardeo permanente al que me veo sometida -por responsabilidad laboral lo debo tolerar- pero por simple ocasión de la vida, por trivialidad, preocupación, ocupación, curiosidad u ocio, me tiene honestamente agotada (ya dije saturada, cierto?) o como diría uno de mis panas maracucho: "con el cirgüelo lleno e pepas".

Les cuento que no solo a mis jefes sino también a mis colegas, hermanas, cuñados, sobrinos, ahijados, amigos, novios, vecinos y hasta al panadero del conjunto residencial les ha dado por discutir sucesos políticos sin siquiera preguntar si es de mi grato interés hacerlo, lo cumbre es que suponen que yo asumo una posición radical contra su inclinación partidista equis -sin haber mencionado palabra alguna- y me aconsejan, y me señalan, y me burlan e igualmente intentan agredirme.

Les cuento que la política es tan absorbente que me ha arrebatado horas de matrimonio, de vacaciones, de descanso, de buen rato, de energía. Que si Chávez pa´ acá, que si Bush (ahora Obama) pa´ allá, que si estoy en contra, que si estoy a favor, que si es rojo, que si es azul, que si es del cerro, que si es de la lomita. Ah! porque de paso, el tema siempre esta cargado, siempre, de rabia, de ironía, de discriminación, del bando que provenga, como si no fuese suficiente el estrés que me genera las múltiples responsabilidades de ser madre soltera trabajadora que vive a mil kilómetros de distancia de su familia.

Si resulta tan fácil, cortés y efectivo asistir a las urnas electorales y plasmar democráticamente tu opinión, porque hay que formar previa y posteriormente tanta alharaca?

A ver... es más asertivo plantarme una franela de color mamón y gritar en plena avenida lo que debe hacer un conductor iracundo que lo que desea es que fluya la cola que he ocasionado con mi marcha? Lo será si dejo mi mensaje violento en el nick para que todos lo lean, estén o no de acuerdo, ofenda o no a familiares y amigos? Será ésta la manera más convincente para el empleado que deja de trabajar para hacer bulto en la concentración o para el desempleado que gasta los últimos 20 bolívares fuertes que le quedan en pasaje para asistir a la caminata del día?

No me explico como una persona puede odiar a otro semejante por el simple hecho de pertenecer a fulano país, en esta era global que ha convertido el mundo en una mesa de ping pong para Pitufos, tampoco entiendo a aquel que no confía en lo que esta patria puede parir por su propia cuenta, sin contar con recursos o expertos importados de Rupulunia.

Todos dicen tener la razón, todos son políticos con conocimiento pleno, así como el que escribe un artículo de opinión se piensa periodista o el que receta algún medicamento el sanador del pueblo.

Pienso que la política tiene la más letal de las armas, la palabra, por eso hay que tratarla con seriedad, serenidad, respeto y real convicción. El que no pueda reunir esto, con todo mi amor, le pido que por favor, NO ME HABLE DE POLÍTICA!