jueves, 4 de octubre de 2007

STEREOSEXUAL, PUES!

Ninguna se podrá resistir con esta barba de dos días, es que esto las mata… es inevitable para ellas… por muy modernas y civilizadas que presuman ser, no pueden renunciar a los rasgos más caníbales del sexo masculino. Es cultura, es genética, instinto animal, de preservación, de reproducción, no sé, algo que las impulsa a buscar al más fuerte, al más macho. Claro!, bañadito, perfumado, musculoso, inteligente, expresivo, sensible …pero preferiblemente que tenga “alguito” desaliñado. Y yo, tengo mi barbita, así que galán, a la carrrrrrrrrrrga!

Y así salió Carlos, con su ego por la estratosfera, seguro de que esa noche la iba a pasar muy bien, conquistando cual muchachita se acercara a su perímetro, a menos de 5 pasos a la redonda. Pero es que tenía las maneras de conjeturar el logro de su objetivo, Carlos era un atraco, como decían las amigas de su hermana Vicky antes de que se graduara y viviera en casa de sus padres. Era delgado pero de musculatura definida, espalda ancha, de tez levemente tostada, ojos grandes y negros que aclaraban la piel de su rostro, labios gruesos y encarnados y un cabello que encuadraba su maxilar y cubría parte de su nuca. De paso había hecho un esfuerzo por invertir en un guardarropa poco modesto, bien etiquetado, un closet que por cierto combinaba con una habitación sencilla, económica, pero decorada con buen gusto y equipada para pasar horas, relajado y contento.

Carlos llegó a un sitio de carácter más bien reservado, evitó la disco de moda y los cafés fashion de la ciudad, pues su intensión no eran las relaciones públicas, ni hacer contacto con la sociedad. Su plan era pasar una noche desenfrenada, sin compromisos, de excesos como hace mucho no la pasaba, porque además Lorena, su novia, era muy celosa y exigente. Ella estaba en el extranjero de viaje con su familia.

Llego al lugar por referencia de un amigo. Buena música, buenos tragos, buenas mujeres, como se lo garantizó “Gusi”, el pana. Entró y como era costumbre sintió la ola de miradas y risitas que iba dejando a su camino hacia un puff amarillo ubicado en un rincón junto a otros asientos y un cubo negro iluminado por velas que hacía las veces de mesa. Pasaron menos de diez minutos, para que las más osadas féminas se acercaran a él, con la tosca excusa de haberlo confundido con alguien conocido. ¡Que falta de creatividad mi Dios –pensó severo- no importa no las quiero para hacer manualidades, además no están ni tan mal. Lánzate pues! Así comenzó el juego de seducción que había repasado mentalmente frente al espejo con cuerpos sin caras, más o menos, como los que estaban frente a él, de los que prometió se olvidaría la mañana siguiente. Con cada roce al descuido o acercamiento “fortuito” se renovaba la ronda de tragos para poner el ambiente más a tono y así entre baile y baile, entre vaso y vaso, entre whisky y ron, la cosa se pasó de caliente. Lo último que recuerda es haberse metido bajo un chorro de tequila que caía desde la barra a las bocas que hacían el trencito de “oye mi cachita, tengo una rumbita, pa que tu la bailes como bailo yo, muchacha bonita, mi linda cachita…”

Durmió hasta mitad del día, cuando su rodilla halló una pierna a su lado derecho de la cama. Trató de parar un poco las vueltas que daba su cabeza, producto de la resaca, para recordar algo de lo que pudo haber transcurrido antes de las últimas 12 horas de sueño. No pudo, no había memoria. Se levantó repelido por el olor de cigarrillo que impregnaba el cuarto y que inhalaron las sábanas aún húmedas de la última función. Se levantó, dio la vuelta y el horror lo paralizó, sintió nauseas, corrió al baño a vomitar. Regresó al cuarto aún absorto en las incoherentes imágenes que venían a su mente tratando de rememorar lo sucedido después del letal baile rumbero. Pasó sus dedos por sus ojos cual limpiaparabrisas para quitar la neblina de legañas y divisó con mayor precisión el cuerpo que boca abajo y cubierto, reposaba inerte sobre su colchón. Veía una espalda ancha, cabellos cortos y camisa de rayas.

Diosssssssssssssssssssss mío, que hice? –y explotó en desesperación. Mierda! me tiré a un tipo, coño y si fue él, el que me cogió. ¿Y si pasé la talanquera? no pana, yo no vuelvo a tomar como anoche, que va, si se me cae “el neceser” frente a los panas, me tendré que ir del planeta. No me duele el culo, pero el tipo no se ve tampoco tan grande, ¿me habrá gustado la broma? Bueno, en la actualidad ya eso no es tan grave, de hecho todos conocemos algún bisexual u homosexual que es amigo, familia, vecino y viven sus vidas felices, yo los veo siempre echando broma, saliendo de fiestas y de compra. Esa vida es de pinga, además no tienen que estar compitiendo con cualquier pendejo que se acerca y te dice, chamo mira mi nueva camioneta, este teléfono te comunica con los marcianos ó Epa pana! tengo levantada dos nenitas en la oficina desde que me ascendieron, te picho una? en fin, que me critiquen todo lo que quieran, total ellos todos tienen sus defectos, además Pedro conoce a un tal Daniel@, Juan@ es el psicólogo de Alberto, Miguel es muy amigo de Juli@, siempre hablamos de eso, siempre hemos estado rodeados de capirotes y nadie critica nada, porque a mi si tendrían que criticarme? Sería otro del montón. Tampoco los veo preocupados porque la cuaima les pidió dinero para hacer mercado o para comprarles juguete a los hijos, los gay se gastan todo lo que ganan en ellos. ¿Pero como le digo a Lorena que metí un payaso en el circo? Me odiará toda la vida, pero bueno esto no estaba en mis planes. La familia tendrá que entenderme, no seré el primer hijo o hermano o sobrino que se declara gay. Stereosexual pues, en el mundo somos muchos en esta condición, los mejores diseñadores de moda, cantantes de trayectoria, decoradores, empresarios, reos, periodistas, médicos, artistas, deportistas, actores y hasta vaqueros no? yo vi Brokeback Mountain…

Estaba ensimismado en sus argumentos cuando despertó quien lo había puesto en la mayor encrucijada de su vida. De cuello joven volteó su rostro fino para sonreírle a Carlos y atinarle un pícaro guiño como gesto de complicidad por la buena jornada de ese casi acabado sábado. Carlos dio unos pasos para acercarse a la cama y fue cuando distinguió un par de pezones rosados que apuntaban de frente, más voluminosos de lo que esperaba. Haló la sábana y dejó despojado un pálido y firme cuerpo de mujer. Sintió rabia, humillación, contrariedad, la tipa de pelo corto cambió todos sus planes, desbarató sus nuevas ilusiones de una vida más plena, más libre, más feliz.

Vete de aquí saboteadora, yo soy maricón! -y le abrió la puerta a la mujer que llevaba en el vientre su último hálito de hombría.

5 comentarios:

ElPoeta dijo...

Encantador tu relato, querida Iliana. De puro absurdo resulta verosímil. Un beso con cariño,
V.

NeoGabox dijo...

Jajajaja demasiado bueno este post... Por cosas así es que te ganas estar en mis favoritos, me encanta la manera en que lo relataste y pues el desenlace super gracioso... Muchos abrazos desde lo recóndito del sur del país. Puerto Ordaz...

Minhe dijo...

Muy bueno!! como siempre genial el post :) y bueno estaba por comentarte que te confieso que soy muyy miedosa jeje llego a caer en lo boba de lo miedosa que puedo ser y bueno el post anterior no lo lei por la foto y el titulo pero tranqui un dia me armaré de valor y lo leeré jejejejejeje :)

Iliana Contreras dijo...

Es un honor recibirlo en esta casa Poeta, uno de los escritores más leídos de la blogosfera hoy engalana mí último post con su comentario. Besos sin lluvia… Manikita.

Gabitox que te puedo decir? Sabes que estas en mi lista de los más preciados, gracias por hacerme saber que yo también lo soy. Nota: ningún recóndito, será pa los marabinos o los andinos, nosotros estamos a la vuelta de la esquina prácticamente… Me anoto pa las birras, no me dejen por fuera, eso sí, sin exorcismos, jajajaja…Besos.

Minhe gracias siempre por tus alentadores comentarios... sobre el blog anterior no sé que tan impactante pudo ser para mis amigos blogueros, pero si lo leo, rememoro la terrible sensación de esa noche... mejor no lo leas, jejejeje...Un gran abrazo...Manikita.

Sandum dijo...

Holaaa! Me encanto la historia, de hecho hasta creo que es mejor que la mía (que es 100% real)... Aún me estpy riendo por lo de "si se me cae el neceser"... Espero que no te moleste si uso esa linea en el futuro... Un beso linda!!!